El dinero ¿herramienta o fin?

¿Te habías hecho alguna vez esta pregunta?  La noción de finalidad puede asociarse a la de meta u objetivo, es decir, a aquello a lo que se apunta, o que se desea conseguir. Por su parte,  una herramienta se define como un instrumento que permite realizar ciertos trabajos, un objeto diseñado para la realización de una tarea.

Muchas personas consideran el dinero como un fin en sí mismo, por lo cual están convencidos que la acumulación de dinero es la solución a todos sus problemas, es como si le atribuyeran a los billetes poderes mágicos y recargarán sobre ellos toda la responsabilidad que conlleva la vida misma.

Quienes abordan el dinero desde esta visión terminan enfocando todas sus energías a este objetivo, al que convierten en el protagonista de su historia, igualmente, tienen la creencia de que es el dinero el que determina el valor de las personas.

Por su parte quienes lo consideran una herramienta, una unidad de transacción para facilitar el intercambio de bienes y servicios, no lo  hacen protagonista de su vida, pero tampoco lo ignoran ni lo consideran algo malo, por el contrario, se preocupan por entrenarse para aprender a manejarlo y controlarlo.

Ahora bien, toda herramienta puede ser utilizada para construir o para destruir, vamos a ver esto con un ejemplo sencillo: una sierra eléctrica es una herramienta de trabajo con la que puedes ayudar a construir muchas cosas, sin embargo, cuando la tienes en tus manos, y no te has entrenado para manejarla, es posible que resultes herido o causes daño a un tercero. Lo mismo sucede con el dinero, al ser una herramienta tienes dos opciones: sino tienes idea de cómo manejarlo y controlarlo generarás exceso de endeudamiento, gastarás más de lo que ganas etc… es decir, causas daños, pero si te entrenas y aprendes a usarlo adecuadamente, lograrás construir una sana relación con él la que, sin duda, será una aliada en la realización de tus sueños.

Para empezar a ver el dinero como una herramienta se requiere: autoconocimiento, estructuración de metas claras y posibles en cada área de tu vida, así como, un plan con acciones y estrategias definidas que te encaminen a la consecución de dichas acciones.

Desde mi experiencia puedo decir que para cambiar la percepción del dinero no basta con realizar una o dos lecturas, se requiere un proceso de permanente educación financiera a través del cual vayas descubriendo tus valores, tus pasiones y el propósito de vida, este proceso irá forjando una mentalidad a largo plazo, pero con la implementación de acciones en el corto plazo.

Recuerda: el éxito no se define por la cantidad de dinero que logres acumular, sino por la forma en que disfrutas de la vida y el impacto que generas en la vida de los demás. Entender el dinero como una herramienta, y hacer un buen uso de él, te permitirá avanzar con pasos firmes en el logro de tus objetivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *