“JUNTOS PERO NO REVUELTOS”

 

Eliana Bravo Vesga - Juntos pero no revueltos

Semanas atrás les conté  -desde mi propia experiencia-  sobre la “BOLSA COMÚN DE INGRESOS” como fórmula para el manejo de las finanzas en pareja. Este modelo parte de la base que el matrimonio, o la convivencia, es un espacio que exige compartirlo todo lo que incluye los asuntos relacionados con el dinero.

Sin embargo, es normal encontrar a muchas parejas para las que compartir “todo el dinero” resulta impensable. No es que entre ellos no exista compromiso y amor, simplemente, se  trata de que se sienten más cómodos y felices estando “JUNTOS PERO NO REVUELTOS”.

Estas parejas tienen varias opciones para el manejo de sus finanzas:

APORTAR POR IGUAL (50-50). Generalmente esta fórmula es utilizada cuando los dos tienen ingresos iguales o muy similares, se decide que cada uno aporte un 50% a los gastos comunes, el restante 50% -gastos personales incluidos-  se administra individualmente.

APORTAR DE ACUERDO AL INGRESO. Este método puede ser aplicado por personas que tienen ingresos desiguales, la idea es contribuir a los gastos comunes proporcional al nivel de sus ingresos -entre los dos deciden en qué proporción-. Aquel que gana más dinero hará el mayor aporte y viceversa. El porcentaje restante de los ingresos lo administrará cada uno haciendose cargo además de sus propios gastos.

UN MIEMBRO DE LA PAREJA CUBRE TODOS LOS GASTOS COMUNES. Esta opción suele ser utilizada cuando uno de los dos recibe ingresos que pueden llegar a duplicar o triplicar el ingreso del otro.  Quien tiene el ingreso superior se hace cargo de todos los gastos comunes y administra su ingreso restante. Así mismo, quién no aporta administra su propio ingreso y se hace cargo de sus gastos.

CADA UNO ASUME El PAGO DE ALGUNAS CUENTAS. En este supuesto suele pasar que la pareja decida dividirse los pagos de las cuentas mensuales, pero el valor de éstas últimas no resulta necesariamente un porcentaje de acuerdo  a su ingreso. Por ejemplo: un miembro de la pareja se responsabiliza de pagar los servicios públicos y domésticos, y el otro asume las demás facturas con independiencia de su valor mensual.

Queridas parejas, independientemente de si deciden “compartirlo todo” o estar “juntos pero no revueltos”, tengan en cuenta los siguientes consejos:

1. la clave del éxito está en la organización, en llevar un control estricto del dinero. En el primer caso sólo será necesario tener un presupuesto familiar, mientras que para el segundo es indispensable que se manejen tres presupuestos: el familiar -aportes y gastos en común- y el de cada miembro de la pareja  -ingresos y gastos personales-.

2. Los dos deben asumir sus responsabilidades y aprender a medirle el pulso a sus finanzas.

3. Los dos se deben educar financieramente, presupuesto necesario para ir descubriendo alternativas que mejoren su presente y su futuro financiero.

4. Deben tener claro cómo procederán ante la pérdida de cualquiera de los dos ingresos.

5. Los dos se deben sentir a gusto con la fórmula seleccionada.

Finalmente, recuerden que deben estar evaluando permanentemente la opción tomada. Si los resultados obtenidos no son los esperados, tendrán que probar otras posibilidades  -de las muchas aquí planeteadas-  para encontrar  la que les genere tranquilidad y salud financiera.

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