UNA DEUDA PENDIENTE QUE PASA DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

 

Eliana Bravo Vesga - Deuda

 

Tengo publicado un curso online de presupuesto en el cual los estudiantes pueden dejar comentarios y sugerencias sobre el contenido del mismo. Hace unos días recibí este mensaje…

mensaje

Estas palabras me hicieron pensar en la poca importancia que se le ha dado a la educación financiera. A pesar de tratarse de un tema de gran relevancia dentro del quehacer diario de las familias, sigue siendo una deuda pendiente… Una deuda que ha venido pasando de generación en generación.

Como lo menciona Esteban en su comentario ¿a cuántos de nosotros nos hubiera gustado recibir esta educación no sólo en casa, sino en nuestros colegios y universidades? Estoy segura que, de haber sido así, el panorama, en muchos casos, sería bastante diferente.  Sin embargo, es al menos curioso que, cada vez que escucho a los padres de familia, sus principales preocupaciones están enfocadas en que a sus hijos no les falte nada, en esforzarse por darles todo lo que ellos no tuvieron -comodidades- a costa de lo que sea, pero ¿alguno está pensando en lo necesario que resulta cubrir la carencia de educación financiera que sus hijos tienen?

“Indudablemente, le trasmitiré este conocimiento a mi hija”… Wow, estás palabras son como “la cereza que le faltaba al postre”. Ver a un padre preocupado por el futuro y bienestar de su hija, me alienta a pensar que la deuda pendiente de educar a los hijos financieramente, finalmente, empezará a pagarse y que las nuevas generaciones lo agradecerán con creces.

Es el momento en que la organización de las finanzas personales deje de ser un tema tabú o la piedra en el zapato para quienes son padres.  Esa falsa creencia de que “no es posible organizarse financieramente cuando se tiene hijos” es sólo eso: un paradigma equivocado que hemos cargado como un yunque a nuestros hombros.

Los padres  se dicen a sí mismos mil excusas para no encaminar financieramente a sus hijos desde temprana edad: “son muy pequeños”, “no comprenden esos temas”,  “no esta bien que se enteren de las dificultades financieras de la familia”, “ellos no manejan dinero”,  “cuando estén grandes ya mirarán como se las arreglan”, entre otras.  Pero, no se están dando cuenta de que el primer obstáculo son ellos mismos.  Los hijos son un lienzo en blanco sobre el cual los padres pueden pintar una bella obra de arte. ¡Intentenlo! Se quedarán maravillados de  los resultados, los niños y jóvenes tienen una gran capacidad de aprendizaje y son muy receptivos.

Queridos padres que el mensaje de Esteban les sirva de motivación. ¿Cuál es el legado que quieren dejar a sus hijos: miles de cachivaches inservibles o una educación que les permita ser responsables de su bienestar y futuro financiero?

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