¿YA ESTAS PREPARANDO TU PLAN FINANCIERO?

 

 

Llegó diciembre con su alegría, mes de parranda y animación… Un mes anhelado, porque de forma mágica todo se transforma: el ambiente de luces, de pesebre, novenas, villancicos, comilona, aflora la generosidad y, lo más importante, en cada rostro una sonrisa que indiscutiblemente contagia. Para mí, es un mes muy importante que reconforta, alimenta el alma y recarga baterías.

Lo ideal es que toda esa buena energía traspase las fiestas, los convites y nos demos un espacio prioritario para preparar un plan financiero para el nuevo año.

Cuando tenemos un plan para nuestras finanzas, empezamos a tener control sobre nuestro futuro financiero porque somos conscientes de nuestra situación actual y proyectamos las metas que queremos lograr en cuanto a ingresos, gastos, deudas y activos.

Los planes no están escritos sobre piedra, pero si son un derrotero que nos marca la ruta a seguir en la búsqueda de nuestro bienestar y el de las personas que queremos.

Cuando no tenemos un plan financiero, vamos sin un rumbo fijo, metidos siempre en el círculo vicioso de endeudarnos para conseguir las cosas que queremos, trabajando más duro para tener un mayor nivel de ingresos pensando que esa será la solución a nuestros problemas financieros, postergando nuestro bienestar futuro por pensar sólo en la inmediatez y el corto plazo.

¡A las finanzas hay que darles la importancia que se merecen! Así que es momento de que empieces el ejercicio. Inicia con el diagnóstico de tu situación actual y a partir de ese escenario proyecta tus metas en cada uno de los rubros mencionados.

Construir el plan financiero, es el primer paso, pero no basta con dejarlo en el  papel y contemplarlo todos los meses, es necesario definir las estrategias y las acciones que nos permitan lograr los cambios que nos hemos propuesto.

No dejar las finanzas al azar nos ayudará a evitar graves equivocaciones a la hora de tomar decisiones financieras, a vivir dentro de nuestras posibilidades y a ser financieramente responsables.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *