UNA BOLSA COMÚN DE INGRESOS

 

Eliana Bravo Vesga - fondo común ingresos

 

Hace algún tiempo les comenté que una de las reglas que me han ayudado a mantener saludables las finanzas  familiares es tener una bolsa común a donde van a parar todos nuestros ingresos. Sé que no existe una única fórmula para llevar las finanzas en pareja, pero, después de probar dos o tres de ellas, me convencí que tener una “bolsa común de ingresos”  ayuda a reducir los conflictos de dinero que surgen entre parejas.

La regla consiste en sumar los ingresos de tu pareja y tus ingresos, sin importar su origen, es decir, generalmente son provenientes del salario, pero, deben incluirse en ella también todos los ingresos extras.

 

Eliana Bravo Vesga - fondo común ingresos

 

¿Cómo funciona?

Recordemos que el matrimonio o la convivencia es un espacio que exige compartirlo todo y esto incluye lo relacionado con el dinero.  Es importante que se entienda que entre la pareja no puede existir la competencia derivada de los ingresos, sino el reconocimiento mutuo del esfuerzo que cada uno realiza en pro del bienestar común.

Este ejercicio requiere mucha sinceridad, es decir, para cada conyuge o compañero debe ser transparente el valor de los ingresos del otro. Así mismo, debe existir el compromiso serio de llevar dichos ingresos a la bolsa común- sin más descuentos que los propios de ley-. Además de lo anterior, una vez se reciban, por alguna razón, ingresos extras, los mismos deben ser comunicados a la pareja.  Esta practica contribuye al bienestar financiero y mejora la confianza y la tranquilidad de la familia.

Ahora que ya se han unido esfuerzos, es muy importante planear con la pareja objetivos financieros de corto, mediano y largo plazo y definir cómo los van a alcanzar. Ambos deben comprometerse para garantizar el cumplimiento de las metas.

Recuerden que, antes de cualquier gasto que deban realizar, es necesario separar un porcentaje mensual para dedicarlo al ahorro. Con una bolsa común se acabará la inconformidad de quienes piensan :  “mientras yo ahorro el otro se gasta todo y más”.

Ahora bien, la bolsa común de ingresos no tiene ningún sentido si no tomamos el buen hábito de estructurar nuestro presupuesto mensual. Así como se tienen claro los ingresos mensuales, se debe tener el detalle de los gastos. Es importante que los dos se sienten con compromiso a revisar esta información, porque es el momento de registrar, no solo los gastos comunes: como arriendo, servicios, deudas, provisiones, sino que, ese presupuesto debe incluir los gastos personales.  Entonces, la pareja debe dialogar, priorizar y conciliar, porque este presupuesto necesariamente se debe encaminar hacia su bienestar y tranquilidad.

Algunas personas piensan que el tema de la bolsa común no permite un mínimo de independencia financiera y que es aburrido, ya que cuando se requiera sorprender al otro con algún detalle, será complicado porque los recursos son compartidos. En este caso, les comento que para solventar este aspecto lo que hacemos es dejar un porcentaje de dinero para que cada uno lo administre a su antojo.

Una vez conciliado el tema, es necesario tener, por un lado, claras las responsabilidades de pagos compartidos y, por el otro, que cada uno se haga cargo del dinero asignado para sus gastos personales, eso sí, con el compromiso de ejecutar los recursos de acuerdo a lo planeado, evitando desviar fondos para otras actividades diferentes a las que acordaron previamente.

Al cierre de cada mes, es importante que realicen una auditoría a su presupuesto familiar, comparando lo planeado contra lo ejecutado, esta practica permitirá realizar los ajustes necesarios para el próximo periodo.

Si siguen estos pasos, sus finanzas familiares prosperarán y, sin duda alguna, su relación se seguirá consolidando. Si les pone de los nervios el hecho de tener que combinar las finanzas con su pareja, no duden en escribirme, yo les apoyaré en el proceso.

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